La gran mayoría de los cánceres de cuello de útero se desarrollan a partir de cambios pre maligno en las células, por lo que existen dos maneras de evitar la enfermedad: por un lado, se pueden prevenir las lesiones pre malignas del cervix y por otro lado, detectarlas y tratarlas antes de que estas lesiones invadan en profundidad.
Es importante que pida asesoramiento a su ginecólogo sobre la manera más adecuada de disminuir el riesgo de contagio del papiloma virus.
[title size=»1″ content_align=»left» style_type=»double solid» sep_color=»» class=»» id=»»]Papanicolau o citología cérvico-vaginal [/title]
Las revisones ginecológicas habituales y la realización regular del test de Papanicolau o citología cérvico-vaginal permite el diagnóstico de las lesiones pre malignas, de tal forma, que su tratamiento evita que éstas evolucionen a lesiones invasivas.
El test de Papanicolau o citología cérvicovaginal sigue siendo la prueba más adecuada y empleada para el diagnóstico de lesiones precursoras de cáncer de cuello uterino, frente a otras pruebas disponibles en la actualidad. La aplicación de los programas de cribado realizada de forma eficaz, ha demostrado ser efectiva en la reducción de la incidencia y mortalidad por cáncer de cuello uterino en todo el mundo, aunque ninguno ha logrado erradicar totalmente la enfermedad.
Para evitar el mayor número posible de errores es importante que la mujer siga una serie de recomendaciones antes de acudir al ginecólogo para realizar esta prueba:
[checklist icon=»fa-check» circle=»no» size=»medium» class=»» id=»»]
[li_item icon=»fa-check» iconcolor=»#e34232″ circle=»» circlecolor=»»]Evitar las relaciones sexuales en las 48 horas previas a la realización del mismo.[/li_item]
[li_item icon=»fa-check» iconcolor=»#e34232″ circle=»» circlecolor=»»]Evitar lavados vaginales en las 48 horas previas.[/li_item]
[li_item icon=»fa-check» iconcolor=»#e34232″ circle=»» circlecolor=»»]No utilizar espermicida u otras cremas vaginales 48 horas antes del test.[/li_item]
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El sistema más ampliamente empleado para describir las lesiones pre malignas es el sistema de Bethesda. Las categorías generales son:
[checklist icon=»fa-check» circle=»no» size=»medium» class=»» id=»»]
[li_item icon=»fa-check» iconcolor=»#e34232″ circle=»» circlecolor=»»]Negativo para lesión intraepitelial o malignidad. No se observan signos de lesiones precursoras o de cáncer.[/li_item]
[li_item icon=»fa-check» iconcolor=»#e34232″ circle=»» circlecolor=»»]Células epiteliales anormales: se aprecian células anormales aunque la causa no se puede identificar (infección, inflamación o cáncer). En estos casos sería necesario repetir la prueba unos meses después.[/li_item]
[li_item icon=»fa-check» iconcolor=»#e34232″ circle=»» circlecolor=»»]Lesión intraepitelial escamosa: hace referencia a las lesiones pre malignas. Se dividen en lesiones de bajo grado y de alto grado. Estas últimas poseen más riesgo de evolucionar hacia un cáncer si no se tratan.[/li_item]
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Dada la complejidad de la clasificación, es recomendable que hables con tu ginecólogo y le preguntes cualquier duda que puedas tener con respecto a las lesiones pre malignas.